Ejercicios fisioterapéuticos activos y pasivos para el día a día con tu perro mayor
No importa si quieres trabajar de forma preventiva, es decir, como medida de precaución, o si ya has notado limitaciones físicas en tu perro. Me alegra mucho que quieras hacer algo por la salud de tu perro mayor o anciano y me gustaría acompañarte en tu camino.
No hay nada que impida que, tras consultarlo con tu veterinario de confianza, le des a tu perro un analgésico durante unos días si tiene dolor agudo.
Sin embargo, la administración regular de analgésicos debeser el último paso en la escala del dolor. Antes de considerar este paso, hay algunas medidas que puedes tomar. Una alimentación adaptada a las necesidades de tu perro y unos complementos alimenticios adecuados son dos elementos importantes, mientras que la homeopatía y la acupuntura son opciones complementarias sobre las que puedes informarte. Mi objetivo es enseñarte ejercicios pasivos y activos en el marco de la fisioterapia para perros mayores. Se trata de ejercicios de masaje y estiramiento, así como de breves sesiones deportivas adaptadas, con las que ayudarás a tu perro mayor a seguir participando o volver a participar activamente en vuestra vida cotidiana.
En este contexto, «pasivo» significa que tu perro está tumbado de lado y tú le masajeas y estiras los músculos siguiendo las instrucciones. Los ejercicios «activos» son tareas cortas que realizáis juntos, durante las cuales tu perro está de pie o camina lentamente y tú le guías, por ejemplo, para que alterne las patas delanteras o entrene su equilibrio.
Tanto los ejercicios activos como los pasivos se pueden aprender fácilmente con el programa que he desarrollado y se pueden realizar en casa. Con un entrenamiento regular, pueden ayudar a que tu perro, con tu apoyo,
- mantiene toda su musculatura en forma durante más tiempo,
- mantiene la movilidad de sus articulaciones,
- mantiene sus funciones nerviosas y
- puede entrenar su coordinación y sus secuencias de movimientos.
Quizás te preguntes para qué sirve todo esto. La respuesta es muy sencilla: al igual que una persona mayor, tu perro necesita tu apoyo y tu cariño cuando envejece. No puede valerse por sí mismo. Con los ejercicios pasivos y activos
- ralentizas el proceso de envejecimiento de tu perro
- mejoras su movilidad y fomentas su independencia,
- ¿Alivias los dolores musculares y articulares mediante
- Relajación de la musculatura y
- reduce las posturas compensatorias y las cojeras.
El tiempo que hay que dedicarle cada semana es razonable y fácil de integrar en tu rutina diaria: depende de las dificultades que tenga tu perro, de su intensidad y del tiempo del que dispongas cada día. Por supuesto, en el programa encontrarás instrucciones detalladas paso a paso.
Parala profilaxis, es decir, para el trabajo preventivo con tu perro, necesitarás aproximadamente dos horas a la semana si le ayudas una vez a la semana con una sesión pasiva y seis días a la semana con sesiones activas cortas. Si tu perro tiene ligeras dificultades con su aparato locomotor o incluso problemas agudos, deberías planificar más tiempo para vuestros ejercicios, sobre todo al principio del programa.
Con estos ejercicios específicos, puedes hacer mucho por la alegría de vivir y el bienestar de tu perro mayor, al tiempo que profundizas vuestra relación de una manera muy especial, ya que tu perro siente que le estás haciendo algo bueno y te lo agradecerá. 🖤
